sábado, 6 de febrero de 2016

Alcaldes de Talaigua


Alcaldes de Talaigua
La vida jurídica del Municipio se inició el 1º de enero de 1985. Ante la inminencia del nombramiento del alcalde por parte del gobernador, sus habitantes, orientados por quienes habían estado al frente del Comité Pro-Municipio, organizaron una reunión en la Plaza “Santander” para escoger el nombre de la persona que debería ocupar tan alta dignidad. Se barajaron varios, teniendo en cuenta el papel que habían jugado en la heroica gesta, y sonaron entre otros Alfonso Herrera Urbina, Fanor Martínez Panza, Ramón Oliveros, Víctor Raúl Martínez, Juan Matute, Alfredo de la Peña, Driwaldo Camelo Lascarro y José Canedo, entre otros.
Realizada la votación a viva voz por los allí presentes, se eligió como candidato único a ocupar el cargo de primer alcalde del recién creado municipio al profesional del derecho Driwaldo Camelo Lascarro, quien a la postre, con el apoyo del movimiento Faciolincista, sería ratificado por el entonces gobernador, doctor Arturo Matson Figueroa.
El 1 de enero de 1985 comenzó la vida jurídica de Talaigua Nuevo como municipio del Departamento de Bolívar. Driwaldo Camelo Lascarro acondicionó el edificio de la Inspección Central. En ese mismo lugar estuvo la administración de don Mamerto Quevedo unos meses, hasta que se trasladó al antiguo Puesto de Salud, ubicado frente a Escuela Rural de Varones y que había sido abandonado, debido a que durante los meses de octubre a diciembre a causa de las últimas crecientes se había inundado y la edificación se encontraba deteriorada. Sin embargo, allí se instaló la administración, donde años después se construiría el Palacio de la Taruya.
Es muy importante decir, que la vida de Talaigua como municipio, no solo trajo beneficios para la comunidad, sino también el nacimiento de una nueva clase política que a medida que iban pasando los años se fue burocratizando y aferrando al poder, hasta oxidarlo y convertir sus recursos en una especie de caja menor del alcalde de turno en el que participan sus adláteres, allegado, familiares y parientes.

A pesar de que mediante un acuerdo suscrito por quienes estuvieron al frente de la gesta emancipadora, tanto en Cartagena como en Talaigua, en la que se hizo un “pacto de caballeros” de no heredar las costumbres perniciosas de la administración de Mompox, esta ha sido la conducta de los alcaldes y concejales. Esa situación de desmedro de las propias arcas del Municipio ha puesto en la picota pública a varios burgomaestres que han sido suspendidos y sancionados por los organismos de control de la administración pública.